El complejo, está construido sobre un antiguo aljibe bicentenario del que hereda su peculiar estructura circular, dotándolo de una moderna y singular distribución.

El hotel dispone de diez habitaciones dobles y una suite con inmejorables vistas exteriores, baño, calefacción, aire acondicionado y magnífica iluminación natural.

El restaurante del hotel dispone de un amplio salón comedor con capacidad para 150 personas, ideal para celebrar convenciones, bodas, bautizos, comuniones o reuniones de empresa. Dentro de la variada oferta en restauración que ofrece, cabe hacer mención especial a la excelente comida tradicional y a la elaboración de sus platos con el más puro aceite de oliva virgen producido en la comarca.